“Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces” Mateo 7:15
En Su oración sacerdotal, Jesús pronunció unas palabras que definen el único camino seguro para nuestra alma: «Santifícalos en la verdad; Tu Palabra es verdad». El propósito de Dios es que Su pueblo crezca y madure al alimentarse de la verdad pura de las Escrituras. Pero es precisamente en ese punto donde aparece el falso maestro para causar estragos. Su estrategia no siempre es negar la Biblia por completo; a menudo, consiste en tergiversarla, en darle la vuelta sutilmente para hacerle decir cosas que no contiene, o en evitar aquellas partes que resultan incómodas para el oyente. El resultado de esto es devastador: el pueblo de Dios se queda desnutrido espiritualmente y nunca alcanza la madurez plena.
El apóstol Pablo entendía este peligro con la misma seriedad que Jesús. En el libro de Hechos, al despedirse de los ancianos de Éfeso, les dirigió una advertencia desgarradora: «Sé que después de mi partida, entrarán lobos rapaces entre ustedes, que no perdonarán al rebaño». Y añadió algo aún más doloroso: «Incluso de entre ustedes mismos se levantarán hombres que distorsionarán la verdad para arrastrar tras sí a los discípulos». Pablo no veía esto como un debate teológico secundario. Él les recordó que, durante tres años, no había dejado de advertirles noche y día, con lágrimas. Los falsos maestros son tan peligrosos para la iglesia como los lobos feroces para un rebaño de ovejas indefensas. La cadena de destrucción es clara: la falsa doctrina produce una falsa creencia; la falsa creencia lleva a una falsa práctica; y vivir una mentira espiritual, si no hay arrepentimiento, conduce directamente al infierno. Por eso, Pablo es tajante al declarar que cualquiera que predique un evangelio diferente, aunque sea un ángel del cielo, sea eternamente condenado.
Pero, ¿cómo podemos protegernos si estos lobos no se presentan como tales? Jesús nos da la respuesta: «Vienen a vosotros con piel de oveja». Las apariencias engañan dice el dicho. Por fuera, su aspecto es intachable, amigable y devoto. Esto no debería sorprendernos, si el mismo Satanás prefiere disfrazarse de "ángel de luz". Él es un maestro de la seducción, y se deleita en presentar una religión cómoda, atractiva y ligera que hace sentir bien a las personas mientras las aleja de la cruz.
Jesús denunció esta misma falsedad al confrontar a los religiosos de Su época, llamándolos «sepulcros blanqueados». Les dijo que eran hermosos por fuera, pero que por dentro estaban llenos de huesos de muertos y de toda impureza. De la misma manera, el falso maestro utiliza la apariencia de piedad para enmascarar sus verdaderos motivos, que siempre terminan siendo el orgullo, el dinero o el control. No te dejes guiar solo por el carisma, las palabras elocuentes o una fachada intachable. Debemos aprender a mirar debajo de la piel de oveja. La salud de tu vida espiritual depende de tu capacidad para evaluar cada enseñanza a la luz de la verdad de Dios, rehusando negociar el Evangelio puro por una mentira envuelta en un empaque atractivo.
Oración: Señor Jesús, te damos gracias porque Tú eres el Buen Pastor que protege a Su rebaño. Te pedimos perdón por nuestra ingenuidad y por las veces que nos hemos dejado deslumbrar por las apariencias externas, olvidando examinar el contenido de lo que escuchamos. Danos la firmeza para rechazar cualquier mensaje que distorsione Tu verdad, y guárdanos de caer en una religión de fachada. Que Tu Espíritu Santo nos mantenga alerta, arraigados en Tu Palabra inmutable, para que podamos discernir al lobo y permanecer seguros en Tu redil. Amén.
Para tu estudio personal:
- Cuando escuchas a un predicador ¿Qué criterios usas para comprobar si lo que enseña está de acuerdo con toda la verdad de la Biblia?
- Los fariseos se veían justos por fuera, pero no toleraban que Jesús señalara su hipocresía interna. Cuando un hermano o la misma Palabra de Dios exponen un pecado oculto en tu vida, ¿te defiendes justificando tu buena conducta externa, o tienes la humildad de arrepentirte de corazón?
- Pablo advirtió a los creyentes "noche y día, con lágrimas" sobre el error. ¿Tienes esa misma preocupación por la salud espiritual de tu familia y de tu iglesia local? ¿Qué estás haciendo para llenarte de la sana doctrina de Cristo y así poder proteger a los tuyos de las corrientes de falsas enseñanzas?
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Amén 🙏🏼
Amén. ,, 🙏🙏