Contempla la majestuosidad

Publicado el 30 de enero de 2026, 3:16

“Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a Él Sus discípulos. Y abriendo Su boca les enseñaba” Mateo 5:1-2

Lo que haremos hoy es un sobrevuelo por este incomparable Sermón, y mi invitación es a que contemplemos juntos la majestuosidad del bosque con humildad y reverencia, para luego, con la gracia del Señor, concentrarnos en los detalles de cada árbol. Esta es una metáfora para hacerte conocer cuan necesario es que antes de entrar a los detalles elevemos nuestras miradas hacia la totalidad, porque de otra manera correremos el riesgo de perder lo esencial en medio de lo particular. Y, seremos sorprendidos ante la exhortación de “pon la otra mejilla” (Mateo 5:39) o la instrucción de “si alguien te demanda o quiere quitarte la túnica, déjale también la capa” (Mateo 5:40). Es posible que digamos: “No puedo hacer eso” Por eso contemplaremos de lejos la imponencia, y mientras lo hacemos recordemos que la superestructura de este sermón está ordenada por la sabiduría del más grande Predicador.

El Sermón del Monte nos conduce a Cristo y nos presenta el modelo de Dios para la verdadera felicidad... esto es muy interesante, sobre todo cuando hay tantas personas en todas partes buscando la felicidad. Lo verdaderamente triste y desafiante es que muchas veces la buscan de maneras que, lejos de traer gozo, las acercan a la miseria. Jesús está a punto de revelarnos el camino de Dios hacia la bendición verdadera. Este es Su modelo para la verdadera felicidad y el verdadero éxito. Pero también es un modelo para testificar en la iglesia, sobretodo en estos días en que es tan difícil compartir nuestra fe dado que nos parecemos demasiado al mundo. Hemos perdido el poder para testificar y para transformar el mundo porque no existe una clara separación entre nosotros y el mundo… nos hemos hecho sal que al tratar de encajar ha perdido su sabor, y con ello no servimos para provocar en quienes nos rodean sed de Dios. ¿Si vivimos como vive todo el mundo qué hacemos de más? ¿Si deseamos y buscamos lo mismo que busca el mundo qué nos diferencia? Ser un pueblo distinto, es lo que hace que la atracción hacia Cristo sea más fuerte en quienes todavía no han creído, y que Dios ha elegido para que se acerquen a Él y reciban vida nueva y sean miembros de Su cuerpo, la iglesia. ¿Cómo es posible esto? Porque hay un anhelo, un hambre y una sed que Dios crea a través de personas que viven apartadas, que viven de modo distinto al mundo, y el Sermón del Monte contiene la clave para esa vida que tiene poder para testificar.

Además, el Sermón del Monte contiene el criterio de Dios para el juicio: debemos ser tan perfectos moralmente como Dios para ingresar al Cielo; si pretendemos alcanzarlo por nuestra propia justicia, jamás lo lograremos… Eso es lo que trae para nosotros el Sermón del monte.

Oración: Señor, reconozco ante Ti que estoy completamente en bancarrota espiritual ante Tu santidad. Oh Señor, muéstrame, por Tu gracia, la profundidad de mi necesidad y guíame a un arrepentimiento verdadero. De tal manera que mi vida refleje una separación del mundo, para que mi vivir evidencie Tu gracia y atraiga a otros a la gracia que hace nuevas todas las cosas. Señor multiplica en mí el hambre y la sed por Tu justicia, y que mi camino sea guiado por Tu Espíritu, para que, al vivir conforme a lo que Tú has enseñado a través de Tú Palabra, yo pueda testificar de Tu poder transformador. Amén

Valoración: 5 estrellas
8 votos

Añadir comentario

Comentarios

Shirley García
hace 23 días

Amén 🙏🙏🙏

Yamileth
hace 23 días

Amén, ayúdanos Señor.