“Y toda la ciudad salió al encuentro de Jesús; y cuando le vieron, le rogaron que se fuera de sus contornos” Mateo 8:34
¿Cómo vamos a aplicar este asombroso encuentro con la soberanía de Dios a nuestra propia realidad el día de hoy? Cuando miramos a los gadarenos prefiriendo sus posesiones y pidiendo al Salvador que se marche, somos confrontados con la necesidad de revisar dónde está puesta nuestra confianza.
Primero que nada, es crucial que entendamos que el mundo demoníaco no ha cambiado. Sigue estando a nuestro alrededor todo el tiempo. Sin embargo, el poder de Cristo tampoco ha cambiado en absoluto. La Escritura nos recuerda una verdad eterna: «Mayor es el que está en ustedes, que el que está en el mundo». Por lo tanto, si tú eres un cristiano, si has sido comprado por Su sangre, el Hijo de Dios tiene todo el poder sobre tu vida. Él gobierna en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra; no hay rincón del universo que escape a Su señorío. En segundo lugar, necesitamos comprender el equilibrio bíblico en este tema y guardarnos de irnos de un extremo al otro. Uno de los grandes problemas actuales con el movimiento moderno de la guerra espiritual es que casi conduce a una especie de superstición politeísta. Nos han vendido la idea de que no se puede avanzar espiritualmente hasta que no se descubran supuestas palabras secretas de poder, o se realice todo un mapeo espiritual. Quienes promueven estas ideas afirman que el Reino de Dios no tuvo avances reales antes de estas nuevas técnicas ¡Nada más falso que esto! La verdad es mucho más simple y profunda: mantente firme, resiste al diablo en la verdad de la Palabra, y él huirá de ti.
Tengamos equilibrio reformado. No seamos materialistas negando la existencia de los demonios, pero tampoco caigamos en el extremo de convertirlos en el centro o en la excusa de todos nuestros problemas diarios. Si pasas tus días pensando que el diablo es el culpable de cada una de tus caídas y que debes combatir directamente con él a cada hora, estás perdiendo el foco. Los demonios no son el problema central de tu vida. Cristo y Su poder sobrenatural sí deben ser el centro absoluto de tu mirada. En tercer lugar, el llamado de este texto es a creer. Cree en Cristo y confía plenamente en Él. Ante todo, confía en Él para tu salvación. Piensa en el rescate de aquel endemoniado en Gadara; Cristo lo salvó por pura gracia y de inmediato lo envió como testigo a contar las maravillas y la misericordia de Dios. La mayor obra de poder que puedes experimentar no es una liberación espectacular, sino el perdón de tus pecados. Alégrate y regocíjate, sobre todas las cosas, de que tu nombre esté escrito en los cielos. Cree que el poder de Cristo es suficiente para vencer cualquier oposición espiritual. Descansa en Su nombre, confía en Su cuidado y adóralo. Postrémonos ante la majestad de un Salvador que, con una sola palabra, desmanteló el caos de las tinieblas. Él es digno de nuestra adoración el día de hoy.
Finalmente, te animo a pelear la buena batalla de la fe. Cada día enfrentarás tentaciones y acosos en este mundo caído. Pero recuerda, nuestras armas no son carnales, por tanto, vístete con la armadura de Dios para mantenerte firme y luchar en el poder de Su fuerza. Iglesia nuestras armas tienen poder para derribar fortalezas, destruir argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Jesucristo. Tu mente y tu corazón están protegidos cuando permaneces cimentado en Su verdad.
Oración: Amado Señor, te alabamos porque Tu poder es infinitamente superior a cualquier fuerza de maldad en este mundo. Te pedimos perdón por las veces en que caemos en la superstición, o, por el contrario, en la indiferencia ante el mundo espiritual, apartando nuestros ojos de Tu soberanía. Gracias por rescatarnos y por asegurar nuestra salvación eterna en la cruz. Oh Señor que podamos vestirnos con la armadura que nos has provisto para resistir los ataques del enemigo, no permitas que vivamos como sino la hubiésemos recibido. Ayúdanos a derribar todo argumento que intente apartarnos de Ti y a someter cada uno de nuestros pensamientos a la obediencia a Cristo. Amén
Para tu estudio personal:
- La enseñanza nos advierte contra los extremos de la superstición y el materialismo. ¿De qué manera el conocimiento de la sana doctrina te ayuda a mantener un equilibrio bíblico frente a las pruebas y tentaciones cotidianas?
- Jesús le recordó a Sus seguidores que el mayor motivo de gozo es tener el nombre escrito en el cielo. ¿Es el perdón de tus pecados y tu salvación la fuente principal de tu alegría diaria, o tu gozo depende de que tus circunstancias terrenales estén en perfecta calma?
- La Escritura nos manda a llevar todo pensamiento cautivo a la obediencia a Cristo ¿Qué argumentos, dudas o temores específicos necesitas derribar hoy exponiéndolos a la luz y a la suficiencia de la Palabra de Dios?
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